
Si nosotros nos ponemos a pensar sobre lo que hemos hecho durante toda nuestra vida, y luego la comparamos con la de las demás personas nos damos cuenta de que en realidad esas mismas cosas que hacemos día a día no son trascendentales ni siquiera tan importante como para parar el funcionamiento de un solo sistema del mundo. Pongamos un ejemplo, tengo que ir a pagar cuentas ya que es final de mes, o tengo que ir trabajar. Lo que hace una persona normal que sabe que tiene que hacerlo, simplemente lo hace y por eso mismo no puede dejar de trabajar para sostener a la familia o no puede dejar de asistir a una reunión porque el curso de la empresa depende de la asistencia, y es cierto, es importante, pero paremos un momento y preguntémonos, ¿Qué es más importante?, un rato familiar o estar dirigiendo al moustro empresarial, también del cual dependen muchas familias, pero respondamos la pregunta anteriore... piensa.
Sé que cualquier humano con un poco de sentido común combinado con unb grado de humanidad diría que el rato familiar es mucho más importante, pero a la vez tenemos un argumento que lo bota (porque queremos botarlo para justificarnos) y penetra bastante, tanto que nos autoconvence de que es así, "no es para tanto, tengo varios ratos familiares, de sobra" , es una razón casi verdadera. Supongamos en el primer caso de que es verdadera, de igual forma ¿Cómo vivo más intensamente la vida, en familia o en el trabajo? ¿En dónde me doy más, en la familia o en el trabajo?, para no ya no ir demasiado lejos ¿Dónde puedo ser más feliz?, fíjese lector que fue ¿Dónde puedo ser más...? y no ¿Dónde actualmente soy más...?, porque es cierto que a los padres de familia sobre todo les cuesta estar más en su casa con sus demás familiares que en el trabajo, la razón es obvia, los compañeros de trabajo no comprometen o por lo menos nada parecido a como la familia si compromete. En el caso del hombre siendo padre y esposo, al llegar a casa lo lógico sería atender bien en lo que quiere la esposa, ya que en "teoría" es el amor de su vida, por el que estaría dispuesto a todo, luego también tiene que entregarse a sus hijos "papa no entiendo mate", "papa quiero a la fiesta ¿me das permiso?", "papa quiero que me comprés esto", en fin hay que hacer bastante pero es lo lógico de un tipo que es feliz. Ese tipo feliz no va a pensar casi nunca en la lastima de haber dejado "gustitos" si se pone a pensar en lo que ha "ganado", la felicidad, desarrollo y el sacar adelante a una familia. Cuando alguien no desea, es más, le repugna llegar a casa es porque algo esta trabajndo mal en esa personas, es porque está metida mucho en su mundito no es capaz de ser un poco generoso/a.
Pero volovamos a la pregunta anterior con la que empezamos, en donde la justificación era "no es para tanto", eso no es verdad, ¿Te has preguntado alguna vez qué es lo quisieras que se te dijera en tu funeral?, ¿Lo que dirían esposa, familiares e hijos. El día que mueras que nunca está muy lejos, lo que se queda grabado en la cabeza de los demás va a ser, aparte de los momento significativos, el útimo contacto humano que tuvieron contigo, de modo que si les levantas las voz y o los tratas "como toda tu cara" eso es lo que probablemente van a recordar de ti. De modo que mide bien lo que dices y cuida tu boca y cuida tus reacciones ante cosdas que desagradan a los demás porque puede ser la última que tengas con ellos.
Sé que cualquier humano con un poco de sentido común combinado con unb grado de humanidad diría que el rato familiar es mucho más importante, pero a la vez tenemos un argumento que lo bota (porque queremos botarlo para justificarnos) y penetra bastante, tanto que nos autoconvence de que es así, "no es para tanto, tengo varios ratos familiares, de sobra" , es una razón casi verdadera. Supongamos en el primer caso de que es verdadera, de igual forma ¿Cómo vivo más intensamente la vida, en familia o en el trabajo? ¿En dónde me doy más, en la familia o en el trabajo?, para no ya no ir demasiado lejos ¿Dónde puedo ser más feliz?, fíjese lector que fue ¿Dónde puedo ser más...? y no ¿Dónde actualmente soy más...?, porque es cierto que a los padres de familia sobre todo les cuesta estar más en su casa con sus demás familiares que en el trabajo, la razón es obvia, los compañeros de trabajo no comprometen o por lo menos nada parecido a como la familia si compromete. En el caso del hombre siendo padre y esposo, al llegar a casa lo lógico sería atender bien en lo que quiere la esposa, ya que en "teoría" es el amor de su vida, por el que estaría dispuesto a todo, luego también tiene que entregarse a sus hijos "papa no entiendo mate", "papa quiero a la fiesta ¿me das permiso?", "papa quiero que me comprés esto", en fin hay que hacer bastante pero es lo lógico de un tipo que es feliz. Ese tipo feliz no va a pensar casi nunca en la lastima de haber dejado "gustitos" si se pone a pensar en lo que ha "ganado", la felicidad, desarrollo y el sacar adelante a una familia. Cuando alguien no desea, es más, le repugna llegar a casa es porque algo esta trabajndo mal en esa personas, es porque está metida mucho en su mundito no es capaz de ser un poco generoso/a.
Pero volovamos a la pregunta anterior con la que empezamos, en donde la justificación era "no es para tanto", eso no es verdad, ¿Te has preguntado alguna vez qué es lo quisieras que se te dijera en tu funeral?, ¿Lo que dirían esposa, familiares e hijos. El día que mueras que nunca está muy lejos, lo que se queda grabado en la cabeza de los demás va a ser, aparte de los momento significativos, el útimo contacto humano que tuvieron contigo, de modo que si les levantas las voz y o los tratas "como toda tu cara" eso es lo que probablemente van a recordar de ti. De modo que mide bien lo que dices y cuida tu boca y cuida tus reacciones ante cosdas que desagradan a los demás porque puede ser la última que tengas con ellos.
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